Organización de la sensibilidad:
- La sensibilidad se divide en dos grandes vías que ascienden por la médula espinal:
- Sistema de la Columna Dorsal (Lemnisco Medial)
Es la vía de la precisión. Se encarga de decirte exactamente qué estás tocando y dónde estás.
Lo que transmite: Tacto fino (discriminativo), vibración y propiocepción (saber dónde están tus extremidades sin mirarlas).
Recorrido: Sube por la parte posterior de la médula. Lo curioso es que cruza de lado (decusa) arriba, en el bulbo raquídeo.
Velocidad: Muy rápida, gracias a fibras gruesas y bien mielinizadas.
- Vía Espinotalámica (Sistema Anterolateral)
Es la vía de la supervivencia y el estado del entorno.
Lo que transmite: Dolor, temperatura (frío/calor) y tacto grueso o presión.
Recorrido: A diferencia de la anterior, esta cruza de lado inmediatamente al entrar a la médula espinal y luego sube por la parte anterior/lateral.
Velocidad: Más lenta que la dorsal, ya que usa fibras más delgadas.
- En resumen: Si sientes un pinchazo de calor, va por la espinotalámica; si sientes la textura de una moneda en tu bolsillo, va por la columna dorsal.
- Importancia clínica:
- El patrón de pérdida sensitiva puede ayudar a localizar la lesión:
- Lesión medular unilateral: pérdida de vibración/propiocepción ipsilateral y dolor/temperatura contralateral (síndrome de Brown-Séquard)
- Lesión medular central: pérdida disociada (dolor/temperatura afectados, vibración/propiocepción conservados)