Evaluación de la poscarga
- La poscarga se refiere a la perfusión que se genera en los tejidos luego de que la sangre salga del corazón, dependiendo primero del gasto cardiaco y además de la resistencia en los vasos periféricos. La poscarga puede ser evaluada con estas exploraciones.
Signos de perfusión distal
- Se evalúan por un lado los signos de cianosis que también pueden ser dados por alteraciones cardiacas, ya que una sangre que no se bombea adecuadamente también pierde oxígeno, produciendo la cianosis; el tejido mal perfundido se torna cianótico igualmente y, además, se puede evidenciar que en muchas ocasiones el primer signo de mala perfusión tisular es la palidez mucocutánea.
Llenado capilar
- Se explorará la duración del llenado capilar. Haciendo presión sobre la uña de los dedos de manos o pies para generar un vaciamiento de los capilares del lecho ungueal, evaluaremos el tiempo que tarda en retornar la sangre al lecho; si este tiempo es mayor a 3 segundos, se asociará con mala perfusión tisular.
Pulso arterial
- El pulso es un movimiento ondulatorio de la pared de arterias debido a las contracciones cardíacas y a la elasticidad de las paredes del vaso. La exploración del pulso consiste en la inspección de las arterias más superficiales por debajo de la piel, en la palpación y auscultación. Se explora en las principales arterias, generalmente donde es compresible contra a una estructura ósea (pulso radial, braquial, poplíteo, tibial posterior, pedio, carotídeo). La onda del pulso arterial normal tiene una elevación rápida (onda primaria o de percusión) con una muesca “anácrota” (flujo aórtico máximo), alcanzando un único pico redondeado, seguido de un descenso más lento con una incisura o muesca dícrota (cierre de la válvula aórtica). En una persona adulta se palpan (bilateralmente) las arterias: carótida interna, radial, braquial, femoral, poplítea, dorsal del pie y tibial posterior. La valoración del pulso engloba la frecuencia (rápido, lento), ritmicidad (regular, irregular), amplitud (magno, parvo), tiempo de duración de la onda sistólica (saltón, tardío).
Tensión arterial
- La presión arterial es la fuerza o empuje de sangre sobre las paredes arteriales, se mide con catéteres. La tensión arterial (TA) es la fuerza de magnitud similar a la presión arterial, que se opone en sentido contrario, para evitar su exagerada distensión, sobre la base de su propia resistencia. Es lo que medimos con un manguito neumático conectado a un manómetro. Aunque no son idénticas, por tratarse de fuerza opuestas, dado que sus magnitudes son iguales, al medir una se obtiene el valor de la otra. Se considera valores normales cifras menores de 140/90 mmHg. Presión sistólica o máxima (PS)
Presión diastólica o mínima (PD)
- El instrumento estándar recomendado para la medición es el esfigmomanómetro de mercurio y fonendoscopio. Es importante destacar que existe suficiente evidencia de la toxicidad del mercurio y su impacto adverso en el medio ambiente. Considerando que el sector salud es uno de los principales contribuyentes a las emisiones de mercurio, las naciones y organizaciones mundiales han reunido sus esfuerzos para impulsar el abandono de instrumentos que lo contengan. En el caso de los esfigmomanómetros, éstos se pueden reemplazar por equipos digitales (automáticos o semiautomáticos) validados. Estos deben ser revisados cada 6 meses, calibrándolos contra un esfigmomanómetro de mercurio y los desperfectos deben ser reparados en los servicios técnicos correspondientes.